La mayoría de la gente del mundo, sin importar su cultura, religión, o falta de ella, cree en un ser superior. Los que hablan en español, le dicen Dios. Otros le dicen Jehová. Otros Yahvé. Otros God. Deus. Dieu. Zoti. Bog. Chúa. Hay quienes, para no sonar tan creyentes, omiten cualquier nombre propio y dicen cosas como “el universo me envió una señal”, “la naturaleza es sabia”, o “así funciona el mecanismo de selección natural”. Pero en realidad, se están refiriendo a Él.
Él es el creador absoluto, quien creó todo lo que existe de la nada misma. A diferencia de los humanos, que necesitamos una materia prima preexistente. Él es el que da la vida y da la muerte.
Imaginate que ves a tu vecino comprar arena y cemento. Hace una montañita con todo eso en la terraza de su casa. Le pone agua. Al rato, trae dinamita y un detonador.
- Cacho, ¿qué vas a hacer con esos materiales?
- Voy a edificar un departamento arriba de casa, para Fernando.
- ¿Y la dinamita?
- Te explico: Pongo todos los materiales y hago una explosión. El material se va a mezclar en el aire y los ladrillos van a bajar uno al lado del otro y así formar las paredes. Luego, otra parte del material va a caer y va a revestir las paredes hasta quedar revocadas. Eso sí, la pintura se la hago a mano para no perder la cancha.
Hay gente que cree que el universo surgió así: Había ahí una cantidad exagerada de energía - que no saben de dónde salió. Y de golpe: explotó. De ahí salió toda la materia, se expandió, se formaron los planetas, las estrellas, todo. Luego, por unas vibraciones en el agua, que de nuevo - según ellos - se provocaron solas, surgió la vida. Aparecieron las primeras células, que se combinaron para formar organismos más complejos. Y bueno, para hacerla corta, siguió así hasta que ahora podés subirte a un caballo y galopar sobre la llanura pampeana mientras te comés un sanguche de milanesa de pollo y escuchás cantar a los pajaritos.
¡Pero no te olvides! Si se corriera el planeta unos centímetros para un lado o el otro. O si subiera o bajara un poquitito la temperatura del sol, o de la tierra. O si cambiara cualquier variable del universo, la vida terminaría y todo lo que conocemos no existiría más.
Yo no creo en eso
Alguien superior
Hay un ser superior, creador y orquestador de todo lo que existe. No lo podemos ver directamente. Pero sabemos que existe ya que podemos ver Su creación. Nosotros también somos parte de Su creación.
Nosotros no podemos crearnos a nosotros mismos. Quizás algunos piensan que creamos a otros seres humanos cuando nos reproducimos. Pero la realidad es que a veces tenemos hijos y a veces no. Y cuando los tenemos, no podemos elegir su sexo, color, estatura ni carácter. No podemos determinar cuánto tiempo vivirán. Tampoco podemos crear un gato, un perro, un gusano, un tomate. Nada.
En este momento, tus ojos están absorbiendo la luz que rebota en este papel o pantalla. Tu cerebro está agrupando los diferentes puntos que forman las letras, los está categorizando, identificando, interpretando. Tus pulmones están intercambiando aire sucio por puro. Tu hígado, quizás, está fabricando bilis. El páncreas insulina. El intestino está disolviendo los alimentos que ingeriste y separando lo que sirve de lo que no. Vos no lo controlás.
Tu corazón ahora está latiendo. ¿Podés detenerlo por cinco segundos? ¿No? ¿Uno? Pero algún día se va a detener, y no vamos a poder evitarlo.
¿Quién coordina todo eso? ¿Quién controla lo micro y lo macro? Lo evidente y lo oculto. Vos no. Yo tampoco. Él.
Allah
Allah [Al-lah] es una palabra de origen semítico. Los eruditos afirman que es la contracción de dos palabras: al - ilah. En español la suelen escribir como “Alá”, pero a los musulmanes no nos gusta esa forma. No refleja la pronunciación verdadera. Suena a “otra cosa”. La forma correcta de pronunciarla es decir “Al” y luego “lah”, todo junto. La “l” suena doble y con un sonido “gordo”. La “h” al final suena como un suave suspiro.
La palabra Ilah en árabe es la misma que Eloah en hebreo. En arameo, el idioma de Jesús (la paz sea con él) se dice Elah. Significa literalmente “dios” o “divinidad”. No es el nombre exclusivo de Dios, sino que se refiere a cualquier cosa que la gente adore. En árabe también decimos Ilaha, cuando la palabra está declinada.
En la biblia hebrea, el nombre propio de Dios también aparece como Elohim. Los cristianos creen que es el plural de Eloah, por lo que lo interpretan como un indicio de la trinidad. Los judíos dicen que es un plural mayestático - el plural que usan los reyes para referirse a ellos mismos. En árabe existe una forma similar que es Al-lahumm. Si lo pronunciás suena casi igual. Acordate que la “h” ahí no es muda, suena como un suspiro.
Al-lah, es el único Dios. “El dios”: Al ilah.
Algunas personas ignorantes, o mal intencionadas, dicen que el nombre Al-lah viene de la palabra Al-Lat, que era el nombre de una divinidad árabe pre-islámica. Esto es falso, y es refutado en el mismo Corán, cuando dice:
¿Habéis reparado en los ídolos de Al-Lat y Al-‘Uzza (que adoráis y que no os son de beneficio)? (Corán 53:19)
La misma biblia árabe, para los cristianos y judíos de habla árabe, dice Al-lah. La biblia aramea, el mismo idioma que hablaba Jesús (la paz sea con él), dice Al-laha.
La palabra impostora
Te propongo un ejercicio. Escribo cuatro palabras. Tres de ellas están relacionadas etimológicamente, una no. Es la impostora. ¿Te animás a identificarla?:
Médico
Medicinal
Almanaque
Medicamento
Fácil, ¿no?
Vamos de nuevo:
Eloah
Al-laha
Dios
Al-lah
¿Cuál es la impostora?
Creo que cualquier persona, sin importar su nivel de conocimiento, se daría cuenta que la palabra Dios no está relacionada en lo más mínimo con Eloah, Al-laha, o Al-lah, las formas en que el nombre de Dios aparece en los diferentes textos sagrados.
Importancia
Te preguntarás: ¿Y? ¿A mí qué me importa el hebreo, el arameo o el árabe? Acá hablamos español.
Está bien. Lo entiendo. Y dependiendo de tu transfondo, puede que no te interese. Sin embargo, si sos judío o cristiano, puede que te sea interesante saber el nombre con el que el creador de el universo se refiere a sí mismo. Por otro lado, me gusta aclarar que los musulmanes no creemos en otro dios aparte. Es el mismo. Es el que predicaron Abraham, Moisés y Jesús [la paz sea con todos ellos].
Comida para el pensamiento
Por día nacen más de 362.000 personas. Mueren alrededor de 172.000. Los vivos respiramos entre 12 y 20 veces por minuto. 120 veces por hora. 2.880 por día.
De todas esas veces, ¿cuántos respiros dedicaste a Allah? ¿Cuántas veces pensaste en Él? ¿Cuántas veces le agradeciste por lo que tenés, le pediste lo que no, o reflexionaste sobre Su creación?
Si no lo hiciste, este es el momento. Decí su nombre, pronuncialo en voz alta, decí: Al-lah.
Corán
1.¡Oh, tú (Muhammad) que estás cubierto con tus vestimentas (durmiendo)!
2.Levántate para rezar durante la mayor parte de la noche;
3.o durante la mitad, o un poco menos;
4.o durante un poco más (de la mitad), y recita el Corán despacio (pronunciando cada letra con claridad).
5.Vamos a transmitirte una revelación de gran peso.
6.Realmente, las horas de la noche son mejores para comprender el Corán y recitarlo1.
7.En verdad dispones de mucho tiempo durante el día (para dedicarlo a otros quehaceres).
8.Glorifica el nombre de tu Señor y conságrate a adorarlo con devoción.
9.Él es el Señor del Oriente y del Occidente. No existe nada ni nadie con derecho a ser adorado excepto Él. ¡Tómalo, pues, como tu único protector!
Coran 73:1-9



